Teletrabajo: en el equilibrio está la virtud

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El teletrabajo es la oportunidad de las empresas para adaptarse a los nuevos tiempos.

Seminario Teletrabajo, Comunidad F

La cita sobre el Teletrabajo que organizó Aeía en Diciembre despertó bastante interés, y al espacio cedido por Sngular acudieron un buen número de empresas, algunas de ellas invitadas por su condición de socios de Comunidad F España.

Para situar el asunto, Mario Cameo, ingeniero de organizaciones felices de Aeía, repasó algunas ideas como que “el teletrabajo es un concepto más amplio que trabajar en casa” y aborda temas de flexibilidad horaria, espacial y ocasional. Aportó datos que visualizan una brecha importante entre la oferta de las empresas y la demanda de los trabajadores en este ámbito. Introdujo optimismo sobre la base que el relevo generacional va a ayudar mucho al desarrollo del teletrabajo.

No faltó la visión desde el punto de vista legal, donde Sergio Becerra, de Interlegal, puso énfasis en estas ideas: Se entiende por teletrabajo cuando se realiza más del 50% de la actividad laboral; El teletrabajo es voluntario y no se puede obligar a un empleado a adaptarse al mismo; Los costes de los equipos deben ser a cargo de la empresa, aunque se pueden acordar soluciones entre las partes; En referencia a los riesgos laborales, es la empresa la que debe demostrar que ha tratado de cumplir con toda la normativa, con independencia de si el trabajador ha facilitado o no dicha obligación (es decir no basta con una declaración responsable por parte del trabajador).

Por el lado de la innovación y el método, Javier Martín, de Sngular, resaltó la importancia de pensar en la Empresa y, por ello, la cultura del teletrabajo debe ir acompañada de una organización y un rediseño de los procesos que se adecúen al nuevo escenario. También alertó de una máxima, estos nuevos procesos tienen una clave común que es el saber DELEGAR (un mal jefe se carga la innovación).

Seminario Teletrabajo, Comunidad F

Fueron interesantes algunas pautas sobre distintas metodologías de organización que se adaptan muy bien al teletrabajo, de entre las que gustó especialmente el que trata del trabajo en equipo mediante la creación de células con cierta autonomía y equipos multidisciplinares (su recomendación es que sean entre 6 – 10 personas). Entre los roles, no deben faltar el responsable del mismo (dinamiza y elimina barreras) y el que represente al cliente dentro del equipo. Además una clave fundamental para el éxito es que el equipo participe en el diseño (el ego es la energía más importante del universo).

No podía faltar la visión de gestión desde la experiencia, con empresas como Allianz, Good Rebels, 3G Office, … De las muchas pinceladas, apunté estas: Si hay que poner reglas complejas, es que la gente no entiende lo que es teletrabajar ; Muy importante que la gente no sólo piense en lo que tiene que hacer, sino también en lo que implica para los demás; Los proyectos de teletrabajo hay que abordarlos con lógica, pensando en ellos desde la selección, nunca a lo loco; Y un punto de unanimidad “No es viable abordar el Teletrabajo desde el Control”

Pero en un encuentro de Comunidad F siempre aparece la fórmula de la felicidad, que por supuesto también cabe en el teletrabajo. La primera idea es que se requiere voluntad de adaptación, por ello cuando la gente argumenta que es complicado de implementar en su empresa, la mejor respuesta es ¿Sabes lo que sucederá si no lo haces?. Pablo Claver, gerente de sueños de Aeía, resaltó la importancia de enseñar a las personas a ser “felices” y ver el lado “positivo” de lo que sucede, pues se trata de una emoción principalmente intrínseca.

Ahí va una lluvia de ideas felices: Actualmente cada vez pesa más el diseño para conseguir que las personas empaticen, demos un envoltorio bonito al proyecto de teletrabajo (nombre, vocabulario personalizado, imagen corporativa, …). Ante el previsible aislamiento es más importante aún el celebrar los éxitos, grandes y pequeños, y más especialmente cuando incorporan cuestiones innovadoras para la organización (la primera vez que  …). Como siempre las herramientas son el medio y no el fin, pero ya que vamos a estar utilizándolas gran parte de nuestro tiempo hay que ponerlas cara y emoción humana. No olvidar que somos un equipo, por ello debemos conseguir que los teletrabajadores tengan GANAS de venir a la oficina (preparémosles agendas atractivas).

En definitiva, la sensación es que al teletrabajo le sientan fatal los extremos (conectividad 100% o desconexión digital; control o confianza; en grupo o aislados; …) pero es una apuesta obligada de acometer por una sencilla razón: “Si tengo gente buena, lo que tengo que hacer como organización es eliminar barreras para que ese talento se desarrolle”.

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Feliz año

El feliz reportero

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