Impacta con Voluntariado Coporativo

Entornos laborales felices logo

Impacta con Voluntariado Coporativo

Este era el atractivo título de la jornada profesional organizada por Aeía y que venía a ser también el 17º Encuentro de la Comunidad F España, allí que nos fuimos una mañana previa a la navidad y todo esto es lo que nos llevamos:

   

De entrada, y tras un entretenido icebreak para que los asistentes se conocieran un poquito más, Mario Cameo, Director de Experiencia de Empleado de Aeía, aportó una idea poderosa respecto al tema del día, y es que según estudios científicos hay un vínculo claro en que las actividades de voluntariado mejoran el bienestar y la salud de las personas, además de generar placer.

Para hablar de estrategia empresarial y voluntariado estuvo Mariví Sánchez, Directora de RSC del Grupo Calvo. Destacó como puntos importantes que la RSC esté sentada en los comités de dirección de las empresas (garantiza una voz y coherencia social en las decisiones adoptadas) y que las actividades de voluntariado estén ligadas a una estrategia empresarial (es decir que exista un programa a medio o largo plazo) pues si la empresa “compra” la idea, esta no se va a ver en riesgo en cuanto llegan los primeros síntomas de crisis o recortes presupuestarios. 

Comentó también Mariví un aspecto significativo que puede servir a muchas empresas para animarse a abordar un voluntariado estratégico. Se trata que en un mundo tan inestable e inundado de información no contrastada como el actual, el primer referente de confianza de las personas es su propia empresa.

Había expectación por escuchar a Isabel Hernández, Responsable de Sage Foundation para el sur de Europa y Marruecos, y una de las personas que transmite más pasión en su labor difusora del voluntariado. Venía a hablar, junto a su compañera Belén Pérez, de las relaciones empresas – ongs y fue muy transparente en afirmar que existe un claro conflicto de intereses pues las personas demandan actividades puntuales y entretenidas lo que choca con las ongs que lo que más necesitan es dinero y compromiso a medio largo plazo. 

Pero como ante cualquier problema de conciliación hay que aplicarse en la innovación para ir superándolo, Isabel propone apostar por la vía de alianzas sencillas donde cada entidad asuma un rol que le encaje y que permita al final a los voluntarios realizar tareas sencillas y entretenidas generando algún resultado de impacto social (recaudación de fondos; captación de socios para las ongs, sensibilización y difusión de causas, ….). El ejemplo que pone, donde unas personas con discapacidad mental se empoderan como “maestros” para enseñar a los voluntarios en el oficio de elaborar jabones los cuales luego se venden en una carrera solidaria organizada por otra entidad, es bastante visual de por dónde deben ir los tiros (quizá debemos aceptar que el voluntariado corporativo, excepción hecha de la prestación de servicios y/o productos probono, no tiene el impacto social que todos quisiéramos)

María del Barco, Directora del área de Comunicación Interna en Atrevia, venía a hablar, obvio, de comunicación y nos dejó unas cuantas ideas interesantes: La empresas tienen que tener y transmitir su “Propósito” pero sin olvidar acompañarlo de “Compromiso” para hacerlo realidad; Entre la Empresa y las Personas, mejor que Comunicar es preferible Conversar; Están funcionando bien las campañas con causa en las que se le hace sitio a un voluntariado desde dentro.

La sesión de la tarde tuvo un enfoque más participativo, que arrancó (por aquello de despertar a los somnolientos tras el catering servido) con un divertido monólogo sobre el voluntariado por parte del Storyteller Nacho Caballero. Hubo oportunidad de trabajar en un caso práctico de medición de resultados e impacto del voluntariado con la ayuda de Benedetta Falletti de Voluntare y de Isabel Ortiz de Fundación Codespa (realmente completas e interesantes las guías que elaboran para acercar estos temas a las organizaciones: https://bit.ly/2YKq4TW ). También se trabajó el caso de como arrancar un programa de Voluntariado fijándose en diferentes ítems como: Planificar – Difundir y captar voluntarios – Logística – Ejecución – Comunicar resultados.

Para finalizar el encuentro, hubo un panel de expertos con la participación de entidades como Leroy Merlin, Aldeas SOS o Acnur, del que destacar alguna ideas como la necesidad de que las empresas sean coherentes y adquieran un compromiso con las ongs a medio plazo o la demanda de que las horas de voluntariado corporativo pudieran tener una deducción fiscal (unido ya de paso a la solicitud de poder deducirse el iva por parte de las ongs). Destacar la voz de una voluntaria millenial solicitando que las empresas prioricen el impacto social en sus actividades de voluntariado (las nuevas generaciones parece que lo tienen más claro).

En fin, una intensa jornada para prepararnos en 2020 a un voluntariado de los más impactante. Feliz año.

 

Dejar una opinión